sábado, 23 de febrero de 2013

Felicidad. Te toco y tiemblo, la sangre me corre a mil y voy a explotar. No quiero que se termine este momento, quiero guardarlo para revivirlo una y otra vez. 
Pero la luz se asoma por la ventana, y ya no somos uno. Las piernas se desenredan, los brazos se sueltan, la piel ya no arde, hace frío. Abrimos los ojos. Los ramones ya no suenan en el estéreo, nos miramos y con una simple mueca nos decimos "hola". Me visto. Él prepara el café, lo alcanzo en la cocina y me espera
sentado con las tazas sobre la mesa. Desayunamos. Termina de arreglarse, agarra las llaves, los cascos y dejamos la casa. Enciende la moto, yo me paro a un costado y lo saludo con un beso, nos besamos. Toma la autopista a toda velocidad, sin frenar aquel día de agosto; no volvió mas. 

lunes, 29 de octubre de 2012

Escribo, borro, escribo, borro, escribo. ¿Para quién escribo? ¿escribo para mí? ¿para que me escuchen? ¿para escapar, esconderme o simplemente expresarme? Cada línea que borro, aumenta el volumen de la música, repitiendo una y otra vez la misma canción.
Se escuchan gritos, una sola voz, las miradas se enfocan en un punto fijo, vació, se percibe la desesperación pero nadie hace nada.
Noche tras noche, el mundo se desmorona, las personas caminan juntas pero no unidas, parecen enemigos en una guerra de orgullos, no buscan paz, alimentan odio. El fuego se desata y el incendio crece, se queman, quieren gritan pero no tienen voz. Corren veloces, desesperados quieren escaparse pero las llamas los alcanzan y todo vuelve a repetirse, así como en las madrugadas, la música se apodera de mí y no me deja gritar.

sábado, 20 de octubre de 2012

Tocar fondo


Me gusta creer que la lluvia limpia las almas y renueva el espíritu. Después de cada tormenta, cuando la ciudad esta en silencio, las luces se apagan y la gente descansa, siento que es la oportunidad de hacer un cambio, uno que de verdad importe. 

domingo, 8 de abril de 2012

Un instante de adrenalina

Escapémonos un rato, juguemos a ser dos extraños conectándose, sintiendo escalofríos recorrer nuestro cuerpo, besarnos descontroladamente y vibrar ! Seamos únicos entre tantos, volemonos la cabeza y que nos tomen como locos, que mas da.
Volemos, volemos lejos, dejemos al universo decidir por nosotros una noche mas.

Lucía Fiducia

D - 2012

Todavía me acuerdo del verano que pasamos bajo los efectos del fernet y la marihuana, con el río a los pies, con la pasión que aumentaba en cada uno de tus besos, mis besos, con tu mirada intensa y mi risa contagiosa y con algunas infidelidades, porque nunca faltan, que con un abrazo me hacían perdonarte fácil, recordándome que era tuya y de alguna manera vos eras mío.
Porque compartimos nuestros mambos, porque nos conectamos con cada apretón de mano, por mis ondas y tus rastas, mi pulsera y tu bandera y sobre todas las cosas porque fue puro y real.
"Quien sabe, capaz después de este viaje algo te inspira y volves a escribir" me dijiste el día que nos conocimos. No se si lo presentiste o que, pero acá estoy, sentada frente a la computador haciéndote protagonista de mi historia, recordando el verano que pasamos bajo los efectos del vicio y algo muy parecido al amor.

Lucía Fiducia.

sábado, 19 de febrero de 2011

Allá van, jóvenes ilusos tomados de la mano, jurándose amor eterno, dispuestos a luchar por su amor enfrentando cualquier obstáculo, creyendo que triunfarán entre tanta injusticia. Pero se equivocan, un amor adolescente no dura para toda la vida, simplemente se termina, como todo a esa edad, dejando su huella, que no siempre es la mejor de recordar, o por lo menos eso creo por propia experiencia.

Durante los últimos años yo acompañaba a mis amigas en sus noviazgos, siempre con un consejo bajo la manga, con la oreja preparada para escuchar y la caja de pañuelos para secar alguna lagrima que se asomaba. Y a la vez intentaba recuperar mi corazón, que en una de las vueltas del destino un hombre se llevó por equivocación.

No era el hombre perfecto, pero siendo sincera la perfección no existe y, yo me había enamorado de él con todo lo que eso requería (sin contar su sonrisa encantadora, que de por sí me volvía loca.) Pero su historia no encajaba con la mía, él ya le pertenecía a otra mujer. Entonces elegí ser su acompañante, para que de alguna manera u otra yo pudiera sentirlo conmigo y saber que el podía confiar siempre en mi.
Y así pasó el tiempo, yo haciendo de fiel amante durante esas noches desesperadas en las que él quería desquitar sus penas.

Pero la última noche fue distinta, ¿por qué digo última? Porque esa noche me dio un beso, se sentó en la cama y me explicó que él no tenía nada para ofrecerme y que lo nuestro nunca pasaría de una noche. Entendí que ese era el fin, que se estaba despidiendo y que yo tenía que hacer lo mismo, aunque eso costara renunciar a todo lo que él significaba para aprender a mirarlo y quererlo nada mas como un amigo.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La vida es sueño

Todas las mañana me levanto con la esperanza de volverte a cruzar, pasan las horas pero sigo esperando. Entonces deseo que las horas pasen mas rápido, que se haga de noche para esperarte donde siempre te encuentro, tan intenso, tan real, te veo en mis sueños donde vos me encontras.